La prostitución es, según se dice desde que el mundo es mundo, la profesión más antigua a partir de la existencia de la vida "laboral". El casamiento es la unión por puro y verdadero sentimiento, amor, por el cual una pareja decide compartir toda una vida, tener hijos y, en definitiva, proyectar un futuro en familia. Por lo general los hombres elegimos una mujer que seguramente, no usa tacos "punta", "minis" ni se maquilla groseramente. Una mujer que puede ser ama de casa u oficinista. Una mujer que quizás va a misa todos los domingos, o reza con continuidad, venera imágenes de santos y cuelga de su cuello un bello rosario. Una mujer a la que muchos hombres, como yo, pueden ver como una verdadera "señora". Seria algo así como la antitesis de una meretriz, desde el punto de vista meramente estético.
Con el transcurso del tiempo, a veces no tantos, a veces muchos años, esa misma mujer con la que decidiste transitar el mismo camino, va "mutando". La prostitución es un trabajo, del que viven muchas mujeres y ahora algunos hombres: es un intercambio comercial...sexo por dinero, un servicio por el que se debe pagar (prohibido o no según el país). Visto así, es una transacción comercial en la que participan los interesados de común acuerdo, y cada uno sabe las reglas del negocio, basadas en lo que se ofreció. Finaliza "la operación" y cada cual tiene claro que la vida continua y que volverá a concretarse, de acuerdo a las necesidades de cada uno.
Ahora bien: cuando tu esposa o pareja se muestra diferente de acuerdo a tu o su situación económica, hablando de sexo, y cuando "el cash" esta, el sexo es prolifero, seguido y frugal, y cuando no esta abundan los "dolores de cabeza" y esa misma mujer que ayer fue la mas ferviente enamorada y hoy una escultura de hielo, y poco a poco o abruptamente te relega, posterga y hasta abandona...es pura desilusión. Cuantas veces te pasó que, según tu poder adquisitivo, el "antojo" por una prenda de vestir, una joya, un auto, una casa o simplemente el lugar a donde se pasaran las vacaciones, son peticiones directas o no, que según tu respuesta, hacen que la relación sexual este presente o no. El vecino, la pareja de su amiga o hermana que tiene dinero ahora es "gardel", repitiéndotelo a cada momento, cuando antes ese mismo, devaluado, era "un pobre infeliz"... Eso también es prostitución: "oculta", intima y de las peores, pues no es consensuada, no es lo que se pacto cuando la conociste, cuando decidieron compartir un futuro, con sus bondades y adversidades. No se pacto nada relacionado al comercio, al interés material. Es una estafa al amor de verdad, pues se promete este y en realidad se pretende todo lo relacionado con lo económico. Vos entregas tu vida, tus sentimientos y tu esperanza sin exigir nada y del otro lado, solo engaño. Ni hablar de aquellas uniones efímeras, cada vez mas frecuentes, que solo buscan apoderarse de tu 50% (o mas) y futuro inmerecido. Me quedo con las primeras, "las samaritanas del amor" como decía perales, las originales, las de toda la vida : ofrecen lo que dan, y lo mas importante : no te dañan el alma y hacen, muchas veces, que valores a las "leales" y "verdaderas" señoras.
Marcelo Talamazzi