Día a día, se derrumban las bolsas de todo el mundo. El dólar sube y baja en la city porteña. Inyectan miles de millones de dólares para rescatar bancos y empresas. Ahora, según indican los expertos, la crisis financiera internacional se convirtió en un baldazo de agua fría para el sexo de las parejas argentinas.
Hombres y mujeres trasladan sus preocupaciones económicas a los colchones y a la hora de los papeles, la cosa viene en bajada o mejor dicho, en el sexo el PBI está estancado.
Si bien esta época no es el crack del 30 para el sexo, las parejas argentinas han aumentado el consumo de medicamentos de estimulo sexual porque con tanto estrés e incertidumbre, los “órganos” sexuales están devaluados.
Un estudio de la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Facultad Maimónides asegura que desde que comenzó la crisis financiera internacional, con repercusiones en el país, se incrementaron un 15 por ciento las ventas de medicamentos para aumentar el apetito sexual.
En cambio, otros especialistas explican que los efectos de la crisis se darán a largo plazo y descartan que el aumento del consumo del Viagra sea consecuencia del pánico económico.
¿Superávit de estrés y déficit sexual?
“Puede que cuando llega la crisis haya una pérdida de interés y de deseo o viceversa, pero no se puede demostrar que exista una respuesta lineal entre crisis y aumento del consumo del Viagra”, explicó a
el sexólogo Enrique De Rosa.
Además, De Rosa afirmó que “la crisis genera heridas que en el corto plazo no son nocivas pero a largo plazo se convierten en verdaderos problemas”.
“Cuando hay mucha preocupación baja el deseo y hay disfunción eréctil ya sea porque los hombres toman más alcohol, fuman más, se alimentan mal o están deprimidos”, señaló a
Celia Laniado, licenciada en Sexología y Psicología de la UBA.
Los problemas en la cama son una "parada difícil" para todos aquellos que sufren las consecuencias del sacudón económico de Estados Unidos. La especialista Laniado afirmó que “durante la crisis de 2001, disminuyeron los nacimientos porque la gente tiene otras preocupaciones y no tiene ganas de hacer el amor”.
Según los especialistas, los hombres que recurren al Viagra para solucionar su “déficit” en el deseo sexual cometen un grave error. “Están ansiosos y en su desesperación recurren al Viagra que ayuda a la erección pero no soluciona la falta de interés sexual. La falta de deseo se debe tratar”, explicó Laniado.
Pero los problemas en la cama no discriminan sexo. Las mujeres también están en "recesión sexual".
“El problema en las mujeres es que se cae el deseo y eso lleva a que cierre sus piernas o si las abre, tenga dificultades para obtener la lubricación necesaria para el acto sexual”, dijo Marcelo Paretta, director de la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Facultad Maimónides.
Mientras la crisis financiera golpea fuerte en todo el mundo, en las sábanas de los argentinos los números están en rojo.