Camila Velazco, la "hija e' tigres"*Durante los años menemistas, sus padres, Sergio Velazco Ferrero y la abogada María Eugenia Zorzenón, protagonizaron un divorcio violento por lo mediático. | ||||||||||||||||||||||||
Dicen que lo que se hereda no se hurta y debe ser cierto. Desde que se destapó para la revista Playboy, Camila Velaszco escribió un nuevo capítulo en la historia mediática de su familia. La "nena" creció y ya es la titular de su propio escándalo.
Camila es hija del conductor Sergio Velazco y la abogada María Eugenia Zorzenón. A sus 19 años ya fue tapa de la edición local de Playboy, que, teniendo en cuenta la nutrida tradición de su familia, sería una especie de lo que es la Rolling Stone para una familia de músicos.
Allá por los '90, cuando todo era una fiesta de gente platinada y con horas de cama solar, la mamá y el papá de Camila arreglaron los pormenores de su divorcio de la manera más clara, accesible y justa posible: ante las cámaras de los programas de chimentos.
Gritos, escupitajos, acusaciones, recriminaciones y hasta un pedido de captura internacional por parte de la madre de Camila para detener al periodista y conductor por declarar una supuesta quiebra económica fraudulenta con tal de no pasarle alimentos a su hija.
Por estos días, Velazco Ferrero (Emilio Aldo Desiderio Velazco, para los íntimos), vive en la Meca noventista, o sea Miami, y poco se lo ha visto a él o a su ex mujer por las pantallas de la tarde a lo largo de estos años. De hecho, la propia Camila se reisitió a verlo cuando tenía 13 años. "Difamó a mi mamá y a mí", como explicó a la revista Semanario la propia Camila.
Sin embargo, algo de esa magia televisiva debe haber mamado la pequeña Camila porque, apenas tuvo la oportunidad de revertir su situación de opacidad social, se convirtió en modelo de la agencia OCI y aprovechó al máximo la oportunidad de publicidad que le dieron, entre otras, Paparazzi, Maxim y Playboy.
Puede que haya pasado años en las sombras de la mediocridad que sufren todos los mortales que nunca estuvieron en el programa de Lucho Avilés o de Mauro Viale, sobre todo una vez que su padre salió de su vida (cuando ella tenía la tierna edad de 3 años), pero Camila se desquitó y se quitó todo lo que quiso a partir de que cumplió 18 años.
¿Y podía hacerlo?
Hasta ese momento, estaba la prohibición paternal de Velazco Ferrero, quién en más de una ocasión acusó a Zorzenon de querer tener publicidad a sus expensas ("ella quería a toda costa vivir a sus expensas, pero él no le pasaba más que 100 pesos", según contó la propia Camila en una entrevista).
Alguien podría argüir que la chica, lejos de querer cautivar a todos los hombres, sólo quiere captar la atención de uno: su papá. Quizás sea un caso de complejo de Edipo mal resuelto, pero bien se sabe que la mejor terapia son los programas con panelistas incisivos siempre listos a hacer las pregunta detonantes de conflictos. Sin duda, una sesión fotográfica donde desnude su alma también puede contribuir a que su papá la conozca. "Que vea (Sergio) que soy diferente a mamá, que tengo personalidad y libertad de opinión", como explicó en la entrevista.
Ahora, ha llegado el momento crucial en que Camila debe crecer, calzarse las siliconas y y ser la estrella de su propio show escandaloso de las cinco de la tarde. Siguiendo con la tónica familiar, buscará un lugar propio en el firmamento de los realities, las revistas de chismes, y, si prosperan las negociaciones, hasta podría participar en Patinando por un sueño.
Una hija ejemplar, como papá y mamá.
| 6 de Mayo de 2008 14:51 |
| © Minutouno 2006-2010 · Todos los derechos reservados · Director: Julio Villalonga | powered by
|