El dirigente de derechos humanos Juan Evaristo Puthod afirmó que sus secuestradores le
dijeron: "vos no entendiste que la vida de ustedes está en nuestras manos".
"Lo que quiero resaltar o hacer entender son las palabras de mis secuestradores que para mi fueron muy claras: `Flaco, vos no entendiste que la vida de ustedes todavía sigue siendo nuestra. No entendiste los mensajes que te dejamos. Vivís o morís en el momento en que nosotros queremos´", relató Puthod tras recuperar la libertad.
Contó, entonces, que sus captores se refirieron a las reiteradas amenazas que le hicieron llegar desde 2005 y que incluyeron "mensajes de texto, al teléfono y golpes a su señora", Graciela Lencina.
"En el secuestro anterior no me quebré, voy a seguir levantando las mismas banderas. No nos han vencido", dijo Puthod en una conferencia de prensa que brindó junto a la secretaria de Derechos Humanos bonaerense, Sara de Cobacho.
Tras recuperar la libertad, Puthod sostuvo que "siempre" lo mantuvieron secuestrado "en el mismo lugar" y que no pudo reconocer a sus secuestradores debido a sus problemas de visión.
"Tengo un problema a causa de la tortura, perdí un ojo, entonces el hombre que me abarca primero va del lado izquierdo y no lo pude ver", explicó el dirigente.
"Me llevaron tres personas, pero mi mente estaba en mi señora y mis hijas", aseguró Puthod en declaraciones Radio 10 y confirmó que había recibido amenazas previas al secuestro.
"Me secuestran a dos cuadras de la Casa de la Memoria, supongo que es un grupo de tareas, los famosos grupos de la mano de obra desocupada. Me pegaron pero gracias a Dios estoy bien, pensé que esto terminaba con un balazo en la cabeza", dijo.
Puthod, un testigo de la represión ilegal durante la última dictadura, apareció anoche en Zárate, tras haber permanecido durante más de 24 horas desaparecido. Puthod, presidente de la Casa de la Memoria de Zárate y sobreviviente de un centro clandestino de detención de la última dictadura, es testigo de varias causas que investigan delitos de lesa humanidad y este miércoles fue localizado en cercanías de la entidad que él encabeza, con algunos golpes, pero que no revisten gravedad.
El testigo apareció en Larrea y Justa Lima, de Zárate, y desde una remisería se comunicó de manera telefónica con su esposa.
Puthod fue trasladado a la clínica Virgen del Carmen de la zona para ser tratado por sus heridas y luego se reencontró con amigos y familiares, entre los que estaban su esposa y su hija Laura.
El testigo se encontraba desaparecido desde el martes por la tarde y su caso generaba máxima preocupación en el Gobierno por las semejanzas con el caso de Jorge Julio López.