Un auto usado. Tres palabras que asustan a cualquiera que necesite comprar uno. ¿Estás pagando demasiado? ¿Estás comprando un problema? ¿Te están cobrando más de lo que vale? ¿Podés confiar en los documentos que te están entregando? La lista de preguntas con dudas puede ser prácticamente interminable, pero no todo tiene que ser tan negativo, por eso aquí están las 10 tácticas más seguras para protegerse de los vendedores de autos usados.
Tenés que saber el valor del mismo auto 0km, independientemente de lo que le esté pidiendo el vendedor. Ésto es lo primero que deberás saber para pagar un precio justo. La condición del vehículo, el kilometraje, los niveles de equipamiento y dónde se compró, son todos factores que afectan el valor del vehículo.
Llevá preparadas una lista de preguntas sobre el auto y andá marcándolas mientras las contesta. Asegurate de que respondan todas las dudas que tengas.
- Guardá tu dinero, no lo muestres
El concesionario no necesita saber nada respecto a tus finanzas durante el proceso de negociación. No le digas cuánto dinero puedes gastar en comprar un auto o van a tratar de venderte el vehículo más caro que puedas comprar.
Nunca le permitas al vendedor desviar el tema de conversación. Los vendedores muy frecuentemente ocultan la respuesta a una pregunta importante, por ejemplo la historia o precio del vehículo, cambiando de tema.
Los clientes preferidos de los vendedores son los que están apurados, ya que son los que tienden a no inspeccionar el auto completamente o no negocian el precio. Nunca vayas a un concesionario apurado, aunque necesités un auto inmediatamente, porque se van a aprovechar.
Una vez que hayas llegado a un precio que te parezca justo, hacé tu oferta claramente, y no digas nada más. Si el vendedor no cede, andate. No tenés que pagar más de lo que hayas averiguado sobre el valor real del vehículo. Si te vas, muchas veces te van a ofrecer un mejor acuerdo.
- Tené cuidado con los accesorios
Contratos de garantía, grabados en las ventanas y selladores de pintura son accesorios innecesarios que sólo ayudan al concesionario a maximizar sus ganancias. No compres ninguno.
- Revisa la historia del vehículo
En lugar de creerle al vendedor respecto a la historia y condición del auto, obtené un informe de la historia del vehículo. Te pueden dar información sobre un posible fraude, revelar daños por inundación, incendios, y otros daños sufridos en accidentes, o decirte si es un título falso. Pero recordá que un buen registro no es garantía de que el auto no tenga problemas ocultos.
Después de una oferta, pero antes de que firmes el contrato de venta, llevalo a un mecánico calificado que haga trabajos de diagnóstico rutinariamente. No dejes que el concesionario te diga que ellos chequearon el auto.