La salud de Sandro es uno de los temas más recurrentes para la prensa y más preocupantes para sus fanáticas. El lunes, el cantante fue internado otra vez a raíz de una dilatación cardíaca en la clínica Fleni.
Aunque las declaraciones radiales de su médico personal hayan sido contundentes y hayan afirmado que se trató de una internación programada, el grupo de médicos que lo atendió afirmó que estaban evaluando la posibilidad de realizarle un trasplante pulmonar o cardiopulmonar.
habló con un especialista para entender un poco más sobre la salud de Sandro y, además, para saber en qué situación se encontraría en el caso de recibir un trasplante.
Según Alejandro Bertolotti, Subjefe de implantes Intratoráxicos de Fundación Favoloro, el porcentaje de sobrevivientes de un trasplante cardiopulmonar es bajo. “Más o menos al año sobrevive el 60 por ciento y el 50 por ciento llega a los cinco años o menos”, advierte la fuente.
Las condiciones que un potencial trasplantado tiene que cumplir son varias y, por suerte, Sandro no tendría ninguna de ellas. “Es importante que el paciente no tenga una infección activa como el HIV, hepatitis B o C, o alguna infección generalizada”, explica el doctor Bertolotti.
Aunque inicialmente el cantante no padecería ninguna de aquellas enfermedades, existen otros hábitos que le juegan en contra a la hora de ser trasplantado.
“No existen privilegios en el sistema de donaciones, pero sí existen prioridades”, comenta el médico. “Hay prioridades por el estado clínico del paciente. Aquellos que están conectados a un respirador artificial y están internados, son los denominados pacientes en estado de emergencia. Después, aquellos que están internados son pacientes en estado de urgencia y, finalmente, los que están en su casa son denominados pacientes electivos”, dice la fuente.
Las últimas noticias advierten que el músico abandonaría el hospital mañana, por ende, se podría decir que Sandro entraría en la lista de los pacientes “electivos”, últimos en la escala para recibir un órgano.
Otra de las contras que posee el cantante a la hora de ser elegido para la intervención es su conocida adicción al cigarrillo.
Después de haber comentado que durante muchos años de su vida fumó cerca de sesenta cigarrillos por día, Sandro padece un enfisema pulmonar, bronquitis crónica y su salud está visiblemente deteriorada. “En realidad, depende de la experiencia de cada centro a la hora de aceptar a este tipo de pacientes. Por lo general, es un trasplante que se reserva para personas jóvenes con problemas congénitos del corazón”, explica Bertolotti a
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“En lo referente a las adicciones, para cualquier trasplante, se exige que el paciente haya suspendido el consumo durante los últimos seis meses”, comenta el médico y explica que se realizan pruebas de sangre para poder medir el nivel de nicotina en sangre.
Por otra parte, el médico explica que el verdadero éxito de la intervención está en el cuidado posterior del órgano. “Los seguimientos post trasplante más complicados de todos son el intestino y el pulmón”, agrega la fuente.
Pese a todo, si el músico logra vencer todos los “obstáculos” para recibir el trasplante tiene una buena noticia y es que podrá seguir cantando. “Cualquier paciente que recibe un trasplante puede recuperar su actividades. En el caso del trasplante cardiopulmonar o pulmonar sólo, no habría motivo para que quede afectada la voz”, sintetiza el médico.