Una buena mesa debe contar con todo lo imprescindible y estar bien organizada. Esta proyecta la imagen de refinamiento y educación de quien invita.
Poner la mesa implica contemplar:
1) La mantelería
2) La vajilla
3) Los cubiertos
4) La cristalería
5) La decoración.
6) El menú (almuerzo o comida, los vinos, etc.)
Sobre la mantelería:
Sirve para proteger la mesa de líquidos, de golpes, y evitar los ruidos que se producen durante el servicio de la misma. El mantel debe cubrir por completo toda la mesa, pero sin colgar hasta el suelo; la norma es que debe colgar al menos 1/3 de la distancia que hay entre la mesa y el suelo.
En las mesas formales debe ser rigurosamente blanco, de telas nobles como el lino o algodón especial. Pero en las Fiestas de Navidad, hay licencia para violentar esta regla elemental del ceremonial y recurrir a colores y motivos alusivos navideños.
Recuerden siempre que hay que poner antes del mantel debemos colocar un muletón o especie de paño grueso.
Sobre la vajilla:
Este es un elemento de utilización diaria, imprescindible, en cualquier mesa.
El plato de sitio cobra real importancia en las mesas formales, pudiendo ser de metal preferentemente (plata o acero) o del mismo material que el resto de la vajilla.
El platillo de pan, que es uno para cada comensal, generalmente es de metal.
El mojadedo se ofrece a posterior de determinadas comidas (mejillones, espárragos, etc.), es un vols de vidrio con agua con gotas de limón con un detalle de pétalos de flores.
Sobre los cubiertos:
Deben ser elegantes y sobrios, sin optar por formas excesivamente raras o incomodas de utilizar (al menos en comidas formales). En comidas con la familia o amigos, puede optar por utilizar cubiertos más atrevidos.
Sobre la cristalería:
Las copas se sitúan frente al plato, ligeramente a su derecha y separadas una de otra por 2 o 3 centímetros (unos tres dedos). Al menos se deben colocar una copa de vino y otra de agua; el resto se puede poner cuando se las necesiten.
El orden habitual de izquierda a derecha es: copa de agua, copa de vino (si hay dos se coloca primero la de vino blanco y luego la de vino blanco y la copa de agua (que es la más grande) y copa de champaña.
Las copas deben ser preferentemente traslúcidas. No se coloca nunca la servilleta dentro de ninguna copa.
Sobre la decoración: (Candelabros y arreglos florales)
Es el toque fino de elegancia en una mesa. Un adorno nunca debe ser estorbo. La regla de oro es, no crear barreras. No aísle a los invitados con una decoración abundante y no adecuada.
Las opciones más habituales son los candelabros y centros de mesa. Las velas de los candelabros son blancas o de color marfil; de color, sólo se utilizan en decoraciones especiales, como las de color verde en Navidad o rojo en Pascuas.
Las velas sólo tienen sentido a la hora de la cena, y se encienden cuando los invitados se acercan a sentarse a la mesa; la cera deberá ser inolora. Si se opta por las flores, ya sean secas o naturales, que no tengan perfume para que no interfieran con el aroma de la comida.
Los centros de mesa no deben tapar a los invitados entre ellos. Todos los elementos de decoración deben guardar relación y no se deben mezclar demasiados materiales (cristal, madera, plata, etc.). Recuerde que debe quedar espacio para las bandejas y demás utilería.
Los cubiertos se usan de afuera hacia adentro.
La copa de langostino o mousse de paltas se presentan ya previamente servidos junto con otro plato, no lo trae con la cuchara, ya que está en la mesa.
Lo que uso jamás vuelve a la mesa, coloco el cubierto sucio en el plato usado.
No se toca la mesa antes de comer, a lo sumo puedo tomar un poco de agua.