- La nueva Presidente de los argentinos tiene una peculiar relación con su imagen: la cuida al máximo.
- Para eso, se realiza una serie de tratamientos especiales y recibe consejos de especialistas en moda a fin de mantener su figura y su vestuario impecables.
La Presidente electa, Cristina Fernández de Kirchner, parece tener una relación muy particular con la estética. O al menos así lo revelan una cantidad de tratamientos y cuidados que se prodiga mensualmente.
Es que ser la primera mandataria de la Argentina requiere (al menos en teoría) ciertos recaudos a la hora de vestirse y arreglarse.
Reuniones diplomáticas, coloquios en cenas empresariales, meetings políticos y viajes conforman una agenda que le da pie a Cristina Kirchner para justificar su interés por la estética.
Para la Presidenta electa, su estética personal es casi un tema de la agenda oficial.
Entre otras cosas, según revela la revista Noticias, cuenta con una exclusiva diseñadora de cabecera (Susana Ortiz) que la asesora en su vestuario, le confecciona vestidos y la da consejos varios sobre cómo mejorar su imagen.
Además, el peluquero Alberto Sanders suele atenderla en su excéntrico local de Recoleta. Allí se corta el pelo (desflecado en su última variante) y se renueva sus extensiones.
Sin duda, Cristina Kirchner invierte en su imagen personal:
Tratamientos de rejuvenecimiento:
Según la publicación se aplicó rellenos faciales y el popular Botox para disimular sus arrugas. Sólo en estos dos tratamientos gastaría alrededor de 2000 dólares cada tres meses.
Blanqueamiento dental, Bótox, extensiones capilares y costosos tratamientos para la piel forman parte de los cuidados que se prodiga Cristina Kirchner.
Aplicaciones para la piel:
Siempre según la revista Cristina elige aplicarse una despigmentación facial Amelan (sólo la máscara sale 250 dólares) y radiofrecuencia AFCENT (que cuesta 350 dólares por sesión).
Para los dientes:
Se habría realizado un blanqueo dental que le salió 2000 dólares.
Extensiones:
Tiene alrededor de 150 mechas (de 40 centímetros) de la marca Great Lengths, que renueva cada 90 días. El servicio le sale 1200 dólares.
Marcas que elige:
Louis Vuitton, Hermés y Escada. Marcas de primera línea cuya ropa, en nuestro país, tiene los valores más altos dentro del mercado.
Accesorios y bijouterie:
Usa joyas con piedras semipreciosas y un Rolex President (en el que habría gastado no menos de 4500 dólares).
A la hora de elegir ropa y accesorios, no se achica y apunta a Hermés, Louis Vuitton y Rolex, entre otras marcas de lujo.
Pero esto no termina aquí. La Presidente también cuida su imagen en lo que tiene que ver con las fotografías oficiales. Por eso, los fotógrafos de la agencia Télam tienen órdenes estrictas sobre cómo retratarla: no deben sacar tomas de cuerpo entero, salvo que lleve pantalones, nada de primerísimos planos o planos detalle, y menos aún enfocarla de arriba hacia abajo.