Según
estadísticas oficiales registradas entre enero y septiembre de este año,
el 85
por ciento (
14.450) de las 17 mil víctimas
de violencia familiar fueron mujeres. Sólo el
6 por ciento de ellas tenían
menos de 18 años. Además,
9 de cada 10 víctimas de
abuso sexual perteneció al género femenino, y el 70 por ciento, era menor de edad.
De acuerdo a las denuncias registradas, el
35 por ciento de las abusadas tenía un vínculo familiar con su agresor y el 60 por ciento de los abusadores pertenecía al círculo íntimo o cercano.
Las estadísticas se basan en datos recolectados en los primeros nueve meses del año en las Comisarías de la Mujer y de la Familia de la Provincia de Buenos Aires y
muestra un alarmante aumento de denuncias de abusos
que cuadruplican el número de denuncias que existían hace diez años.La violencia de género es
todo acto de violencia que se ejerce contra la mujer por el simple hecho de serlo y que tiene como resultado posible o real un da
Los abusadores no son necesariamente extraños. De hecho en uno de cada tres casos reportados, es alguien conocido, un vecino, un amigo o posee alguna relación con la víctima.
ño físico, sexual, psicológico o emocional, ya sea en la vida pública o en la privada.
La forma común de violencia que padecen las mujeres es la física infligida por una persona conocida y puede ocurrir en cualquier momento y lugar, en público o en privado, de día o de noche.
Una de las mejores maneras de prevenir estos ataques es poniendo en práctica medidas de seguridad hogareñas, como instalar buenas cerraduras en puertas y ventanas o colocar mirillas.
También se recomienda que si alguien llama por teléfono o viene a su domicilio no admita que esté sola y no permita el ingreso de extraños a su hogar.
Respecto a la violancia doméstica, la mayoría de las mujeres sufre algún tipo de violencia por parte de sus esposos o novios. Muy pocas cuentan algo de lo que le sucede a un amigo, un pariente o un vecino, afirma el estudio.
El 25 de noviembre fue elegido para conmemorar el Día Internacional de la No Violencia Contra la Mujer por recordarse el brutal asesinato en 1961 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo.