Que llame unas chicas de la profesión más antigua para divertirse vaya y pase. Ahora,
que no les pague… y que encima
las encierre en el baño y se vaya del hotel en medio de un piquete femenino por no querer abonar los servicios... Algo así fue lo que le pasó a
Charly García, que tras la
pelea con su hijo a puro cuchillo y botella se mandó una más: el músico
se comió la denuncia de cinco prostitutas por haber pasado la noche con ellas y, al parecer,
no pagar esos servicios. La presentación incluye
“privación de la libertad”, ya que según consta en la denuncia, Charly no permitió que las chicas se fueran del hotel después de negarse a pagar por el menú degustado. ¿Cómo? Las habría
encerrado en la habitación.
Después de las corridas, el músico logró alejarse de las chicas, de sus jefes, y de los problemas, al menos por ahora.
Ocurrió en Mendoza, donde Charly fue a presentarse en una disco. Al final, el mini recital
se suspendió porque un espectador lanzó un gas pimienta y tuvieron que evacuar el boliche. El tema de las chicas vino después. Parece que el músico quiso olvidarse de aquel episodio gaseoso y decidió buscar refugio en varios brazos femeninos. El lugar del hecho casi policial tiene como escenario el
apart hotel Montañas Azules. Una de las empleadas ratificó lo sucedido al diario
Crónica: “García solicitó un servicio de acompañante, pero no les habría abonado y las chicas reclamaron su pago”.
Y dijo más: “se complica cuando Charly García quiere abandonar el hotel; tuvo que salir por la cochera y se metió de contramano por la calle Gutiérrez hasta Belgrano para escapar no sólo de las prostitutas, que habrían hecho
una especie de piquete, sino también de los
hombres que las regentean”. Después de las corridas, el músico logró alejarse de las chicas, de sus jefes, y de los problemas, al menos por ahora.