Guillermo Tarapow permanece en el rompehielos Irízar que anteanoche comenzó a incendiarse en aguas del Atlánticocuando regresaba desde Ushuaia hacias Buenos Aires después de cumplir con la habitual campaña antártica.
Tarapow intentaba esta mañana tapar respiraderos para sofocar los restos de fuego.
Unas tres naves navegan en aguas cerca del Irízar para asistir en las tereas de reparación de la nave. Se esperaba la llegada de técnicos y un suboficial de la Armada para dirigir el operativo.
La historia de un héroe
Nació en 1962 en el seno de una familia de marinos. Y como no podía dejar de ser, Guillermo Tarapow se recibió de guardiamarina en 1983. El designio sanguíneo lo llevó a una carrera en la que iba a ponerse en contacto con la Antártida, en varias ocasiones, hasta que a fines de 2006 se convirtió en el capitán del rompehielos Almirante Irízar. Sin embargo, nunca dejó de amar a las montañas blancas
Tarapow participó de campañas antárticas en dos oportunidades y es un apasionado de los temas vinculados al continente blanco, del cual es un profundo conocedor. Y no sólo por las dos ocasiones en que invernó, sino también por haberse dedicado a estudiar sus temas.
"Como cada científico y militar que inverna en el continente blanco fue a hacer presencia, ciencia y soberanía", aseguraron a
compañeros de armas del capitán al referirse sobre la función específica que cumplió en las campañas antárticas.
Antes de comandar el Almirante Irízar, Tarapow, que ostenta el cargo de capitán de fragata, ya había estado al frente de otros buques de guerra de la Armada.
Abajo del barco, el hombre de mar vive junto a su esposa y sus hijos. Además, para su familia, la decisión que tomó al no querer abandonar el Irízar tras el incendio de esta madrugada, “es un decisión que lo pinta tal cual es”.
Anatol Taparow, padre de Guillermo, dijo sentirse orgulloso de la decisión de su hijo, pese a la contrariedad de afrontar una situación de peligro para cumplir con una tradición de los hombres de mar.
El padre del marino aseguró que seguía "tranquilo" las noticias sobre el Irízar, a pesar de que la situación "no es óptima".