Más de 10 ratas fueron filmadas arrastrándose por el suelo de un restaurante de KFC/Taco Bell en Nueva York, avanzando entre las mesas y los mostradores.
Los empleados acudieron a trabajar, pero el restaurante no abrió al público, al tiempo que inspectores de salud revisaban el local.
Nadie respondió al número telefónico anunciado con luces neón en la ventana de la tienda, debajo de las palabras "Servicio a domicilio".
"Esto es completamente inaceptable y es una violación de nuestras altas normas (de limpieza)", afirmaron autoridades de KFC y Taco Bell en una declaración. "Este restaurante ha sido cerrado y vamos a analizar el asunto con el dueño de la franquicia. No vamos a permitir que el restaurante reabra hasta que esté completamente desinfectado".
Las cadenas dijeron que labores de construcción en el sótano el jueves "agravaron temporalmente la situación".
El Departamento de Salud de la ciudad envió inspectores al lugar el viernes, dijo la portavoz Sara Markt. La vocera dijo que el restaurante había sido inspeccionado en diciembre, cuando se le detectó una violación al dueño por "evidencia de ratas", que en aquel momento se refirió solamente a excremento.
Las ratas han sido desde hace mucho tiempo un problema en Nueva York, donde la gran densidad de población y la enorme cantidad de comida disponible les ayudan a sobrevivir.
Frecuentemente se les ve corriendo por los túneles del metro, en depósitos de basura o corriendo por parques, pero rada vez puede verse a tantas concentradas en un lugar