Según un informe del Consejo Nacional de la Mujer (
CNM) y de distintas organizaciones civiles,
una de cada tres mujeres sufre agresiones físicas, psicológicas, sexuales y económicas en sus hogares.
La encuesta fue realizada en noviembre del año pasado entre 1.873 personas de Capital Federal y Gran Buenos Aires, de las cuales el 90% eran mujeres. Sin embargo, a entender de Pimpi Colombo, presidenta del Consejo Nacional de la Mujer,
los números podrían ser peores.
"La naturalización de la violencia permite que el agresor no se avergüence y que la víctima se sienta avergonzada y lo oculte. De modo que estos registros sobre la magnitud de la violencia familiar posiblemente sean
inferiores a la realidad”, previno Colombo, según consta en el diario Clarín.
En tanto, la directora nacional de asistencia técnica del CNM, Susana Sanz, aseguró que las víctimas soportan este sufrimiento porque "muchas veces creen que l
a culpa es de ellas. La violencia psicológica y física se naturaliza de tal modo que les lleva tiempo aceptar lo que pasa en su casa”.
"La
falta de conocimiento de sus derechos, la falta
de políticas sociales de apoyo a una mujer con hijos que quiere dejar a su agresor
y las vulnerabilidades particulares de cada situación, así como el gran terror a morir" ayudan al encubrimiento del agresor, asegura la especialista en violencia doméstica Claudia Hasanbegovic.