Un hombre estadounidense admitió hoy haber contaminado la sopa que les
dio de beber a sus hijos, un varón de 3 años y una niña de 18 meses, con el propósito de demandar a la empresa fabricante.
Según el fiscal de la causa, David Nahmias, William Allen Cunningham admitió que puso sustancias peligrosas en la sopa que dio de tomar a sus dos hijos y después llamó a la empresa fabricante,
"Campbell Soup Co.", para
quejarse por tan mal producto.
Las investigaciones sobre la comida establecieron que la sopa contenía
picante y combustible de encendedores. En tanto que también determinó que Cunningham en otra oportunidad había suministrado, a fin de controlarlos, medicamentos para la depresión a sus hijos.
El padre amoroso y, por tanto, ejemplar estadounidense podría, por tamaña muestra de amor, ser condenado a
5 años de cárcel, aseguraron fuentes policiales.