La homeopatía es un método terapéutico basado en la teoría de que cada elemento, planta o compuesto mineral provoca síntomas que son usados para que el mismo cuerpo de una persona genere la cura desde su parte sana.
Un nene puede ser tratado homeopáticamente desde sus primeras horas de vida, porque el valor agregado de este tratamiento es que no tiene riesgos de toxicidad, ni efectos colaterales, además de curar y prevenir enfermedades.
La principal diferencia con la medicina convencional es que sus remedios no tienen ingredientes químicamente activos que son mucho más nocivos, y que considera que la enfermedad tiene una raíz espiritual y no física.
Los síntomas son primero emocionales, luego de conducta y por último físicos, es decir las bacterias y los virus sólo son en este contexto un efecto que se produce a raíz de un mal que no está exclusivamente en el cuerpo.
La teoría homeopática fue desarrollada por el médico sajón Samuel Hahnemann (1755-1843) y sostiene que los síntomas que provoca una sustancia en una persona, pueden ser curados con la misma sustancia siguiendo el principio que dice “lo similar se cura con lo similar”.
El vademécum homeopático es un listado de remedios y síntomas, en 1905 James Tyler Kent publicó su repertorio y listó unos 700 medicamentos, en la actualidad esta lista ya incluye unos 3000, de los cuales 150 se consideran de uso común.
Estos medicamentos actúan sobre el sistema de defensas equilibrándolo y armonizándolo para que pueda responder ante las agresiones físicas de una manera más rápida y funcional.
Lo más interesante -aseguran los homeópatas pediátricos- es que respeta la integridad del paciente en todo lo que se refiere a lo psíquico y a lo somático, respetando la fuerza que tiene cada organismo de curarse por sí mismo.
Otra ventaja que tiene la homeopatía es que los remedios son mucho más económicos que los alopáticos, la desventaja es que este método terapéutico no está reconocido por las prepagas ni las obras sociales, porque la medicina tradicional no la considera una especialidad. A pesar de que en la realidad muchos médicos la practican, recomiendan integrarla con otros tratamientos.