Después de la polémica en la mesa de Mirtha Legrand, el actor Damián de Santo habló en el programa Intrusos en el Espectáculo sobre el episodio que pùso incómoda a la conductora. "Supongo que en alguna de esas no entendió la historia que quise contar. Cuando uno habla de corazón, es difícil de entender para alguien que habla con la cabeza”, dijo.
“Yo nací en el 62, cuando ella recién arrancó con sus almuerzos, quizás es algo karmático eso”, ironizó, y agregó: “No estaba angustiado, me comí hasta el postre. ¿Así que se notó que no estaba mal?”, le preguntó a Jorge Rial, conductor del ciclo.
Al final de cada almuerzo, la producción regala relojes a los invitados. Y sobre eso también habló De Santo: “Me dio el reloj más feo. No mentira es chiste. Va a ir a parar a algún amigo que cumpla años, tiene un valor histórico ese reloj”.
El lunes, en los clásicos almuerzos de América, la charla empezó por el nivel de exigencia que los padres tienen sobre sus hijos. Minutos después, él y la "Chiqui" ya estaban cara a cara. Los otros integrantes de la mesa los miraban sin tirar palabra alguna.
"A los chicos no hay que exigirles tanto. Yo fui muy mal alumno y soy muy buena persona ", lanzó De Santo. Legrand contestó: "Tu teoría no me gusta, no me convenciste". "Por ahí te pone nerviosa", replicó el actor. Y la conductora remató: "Nunca me pongo nerviosa".
Damián no bajó los brazos sino todo lo contrario. Contó que rescató lo que aprendió del ejemplo de sus padres y que eso le sirvió para saber qué no debía hacer con sus hijos y amigos.
"Tal vez hoy en esta mesa estoy sembrando algo", concluyó.
"En mí no", respondió Legrand.
"Lo lamento mucho, Mirtha, tal vez tu necedad no te permite escucharme", lanzó el actor, para desconcierto de la anfitriona.