El ministro de Seguridad Porteño, Guillermo Montenegro, protagonizó un duro cruce con legisladores opositores y mientras el funcionario defendió con énfasis su gestión, los diputados adversarios apuntaron a "la responsabilidad política" de Mauricio Macri por las "escuchas ilegales y seguimientos" a dirigentes políticos e incluso a familiares del jefe de Gobierno.
Montenegro concurrió esta noche a la Legislatura donde intentó explicar su política seguridad y anunció que la nueva policía de la Ciudad estará en la calle el 15 de diciembre venidero. La oposición por lo general centró sus críticas en Macri a quien señalaron como "el responsable político" de la crisis que envuelve a la naciente policía local.
La visita del ministro a la Legislatura se realizó por un pedido expreso del jefe de Gobierno porteño, para aclarar la situación que ya motivó el desplazamiento de los dos primeros jefes de la Policía Metropolitana y la posterior detención del ex comisario Jorge "Fino" Palacios.
"El gobierno porteño va a prestar la máxima colaboración a la Justicia", enfatizó Montenegro al comenzar su discurso, y admitió: "Sabíamos que crear la Policía Metropolitana no era tarea fácil".
Según Montenegro, el gobierno de la Ciudad "no tiene absolutamente nada que ocultar" y se ofreció: "Estamos abiertos a la discusión pública".
En otro momento, negó "disparidad de criterios" con el futuro jefe de la policía porteña, el diputado nacional Eugenio Burzaco, e insistió: "No hay pelea entre Burzaco y mi persona".
Los seguimientos involucraron, entre otros, a los diputados opositores Silvia La Ruffa (Identidad Porteña), Gonzalo Ruanova (Espacio Plural) y Diana Maffía (Coalición Cívica) e incluso al mismo jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Desde el PRO, el diputado Enzo Pagani advirtió que "ningún funcionario que no estuvo a la altura de las circunstancia será obstáculo para llevar adelante la policía porteña".
Maffía criticó con dureza a Montenegro y a la política macristas al afirmar que "hay miedo a contar con una policía que sirva para los negocios" y reclamó que los "escuchen, pero no por medio de Ciro James (el espía involucrado en el escándalo), sino a través del diálogo, con grandeza".
Para La Ruffa, "la crisis y el escándalo tienen que ver con la responsabilidad política de Mauricio Macri" y enfatizó: "No puede creer que ustedes no sabían que se plantaban pruebas y Macri (en la conferencia de hoy) ni siquiera se refirió a sobre la detención de un hombre de su confianza", en alusión a Palacios.
A Montenegro se le preguntó si Rodríguez Larreta se iba a presentar a la Justicia y Montenegro informó que el jefe de Gabinete presentó un escrito ante el juez Norberto Oyarbide, que entiende en la causa por el escándalo de las escuchas.
Otro que criticó con dureza al oficialismo fue Aníbal Ibarra, que al afirmar: "Nunca el gobierno de Macri tiene que ver con algo. Ustedes son los responsables de la crisis institucional".
"Tenían pleno conocimiento quién era Jorge 'Fino' Palacios, con personajes de Coordinación Federal de la época de la dictadura y no pueden explicar por qué (Osvaldo) Chamorro expiaba a legisladores opositores, sindicalistas y periodistas", cuestionó.
Preguntó: "¿Ciro James promovió escuchas telefónicas porque enloqueció y libremente se dedicó a pinchar teléfonos. Y por qué el cuñado de Macri, Néstor Daniel Leonardo aparece con el teléfono pinchado?" El fuerte discurso del ex jefe de Gobierno de la Ciudad también mereció gritos y silbidos de las barras y de legisladores del PRO, que hasta ese momento se habían mantenido en silencio y alguno de ellos con la cabeza baja.
Montenegro retrucó que "si en alguien hay responsabilidad penal se tiene que hacer cargo de lo que hicieron o dejaron de hacer". Insistió: "Ciro James no trabajaba en mi ministerio a mi cargo. Apareció en el Ministerio de Educación (porteño) y el conocimiento de su accionar se conoció a través de mí".