Carlos Eduardo Robledo Puch, el mayor asesino serial de Argentina bautizado "El Angel de la Muerte", continuará preso, ya que el Tribunal de Casación bonaerense volvió hoy a denegarle un pedido para recuperar la libertad, informaron hoy fuentes judiciales.
La medida fue dictada por la Sala II de Casación, que el 27 de octubre pasado, con la firma de los jueces Fernando Mancini, Jorge Celesia y Carlos Mahiques, rechazó por "inadmisible" un recurso de queja presentado por el defensor oficial de Robledo Puch (57), José Luis Villada, para pedir la liberación por considerar que estaba agotada la pena.
De este modo, Robledo Puch, quien se encuentra detenido desde hace 37 años, continuará alojado en el penal de máxima seguridad de Sierra Chica, en la provincia de Buenos Aires.
Al declarar inadmisible el recurso de la defensa de Robledo Puch, los jueces consideraron que los pedidos de agotamiento de pena y libertad condicional ya habían sido resueltos por la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro y que Casación en febrero de este año le había denegado el recurso.
"El derecho del imputado al recurso, por consiguiente, en todos estos casos ya se encontraría plenamente satisfecho a través de la apelación, sin necesidad de acudir ante el Tribunal de Casación", indicaron los magistrados en el fallo.
Villada, defensor general de San Isidro, había recurrido al tribunal de alzada por entender que el fallo de la Cámara afecta las garantías dictadas en el artículo 18 de la Constitución Nacional y solicitó que se declare la inconstitucionalidad del artículo 52 del Código Penal vinculado a la reincidencia.
El fallo de Casación coincide con la solicitud formulada por la fiscal adjunta ante ese órgano, Alejandra Moretti, quien opinó que el pedido "no puede prosperar", ya que la resolución que dispuso que Robledo Puch permanezca preso "ha sido dictada por un órgano judicial competente y revisado por el superior habilitado al efecto, circunstancia que nos permite descartar una eventual vulneración del derecho a la doble instancia".
Robledo Puch fue condenado en 1980 a reclusión perpetua con la accesoria por tiempo indeterminado, al ser hallado culpable de 10 homicidios agravados, un homicidio simple, 17 robos y dos abusos deshonestos, perpetrados entre 1970 y 1972, cuando tenía entre 18 y 20 años.
El apodado "Angel de la Muerte" -alias que después se aplicó al ex marino Alfredo Astiz, acusado de delitos de lesa humanidad durante la dictadura- es hasta hoy el máximo homicida serial de la historia argentina y fue detenido el 4 de febrero de 1972, cuando tenía sólo 20 años.
En una entrevista concedida al diario "La Nación" el año pasado, Puch dijo que no había cometido ningún asesinato, aunque sí admitió la perpetración de 32 robos. El condenado, confeso hincha de River y peronista, negó haber prometido que iba a matar a quienes lo sentenciaron.
"Nunca amenacé a nadie y nunca maté a nadie. Ningún argentino y ninguna argentina vio a Carlos Eduardo Robledo Puch con un arma en la mano", enfatizó. Y aseveró que el armamento secuestrado en la casa de su abuela le fue "plantado por la policía". En ese sentido, acusó de ir armados a sus cómplices Jorge Ibáñez y Héctor Somoza.
"Estoy pagando por 10 homicidios perfectos", "me torturaron" y "me inventaron porque no había un Charles Manson criollo", aseveró en el reportaje.
En la entrevista Robledo Puch, además del extenso descargo, contó cuestiones de su vida privada y al final expresó su máximo deseo si salía libre: "Sueño con suceder a Perón".