El jefe de gobierno de la Ciudad oficializó la decisión que se conoció anoche y designó como nuevo jefe de la Policía Metropolitana a Eugenio Burzaco. El cambio en el rumbo de la nueva fuerza de seguridad llega luego de que estallara el escándalo de las escuchas teléfónicas en el que están implicados el ex jefe de la policía porteña Jorge "Fino" Palacios y el vice jefe Osvaldo Chamorro.
Macri había dado a conocer su medida en una reunión reservada de la que participaron el ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, y el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
Empujado por la crisis desatada por el espía Ciro James, Macri decidió dar un golpe de timón y cambiar radicalmente la estrategia.
Chamorro, quien venía desempeñándose interinamente al frente al fuerza, conservará su cargo de vicejefe, aunque puertas adentro del Ejecutivo local no se descarta que pueda renunciar.
El nombre de Burzaco fue acercado por Rodríguez Larreta. Este especialista en seguridad había trabajado con Macri en la campaña del 2003, cuando Macri lo propuso como ministro del área, aunque la relación se enfrió poco después y Burzaco terminó cerca de Francisco De Narváez.
Ahora tendrá la posibilidad de conducir la policía porteña, tarea que Macri había negado que fuera a asignársela a un civil. De hecho, luego de la renuncia del comisario Jorge "Fino" Palacios la idea era encontrar a un policía de trayectoria. Pero el escandaloso caso de espionaje cambió los planes.