Una mujer de 25 años murió hoy después de estar ocho años inconciente debido a una dosis de heroína, la primera que se aplicó en la vida, cuando tenía 17 años y estaba embarazada.
La inglesa Amy Pickard se hizo conocida alrededor del mundo porque hace dos años sirvió como conejillo de Indias para probar el Zolpidem, una nueva droga para despertar a pacientes comatosos. El medicamento funcionó, pero por un corto período, ya que murió el 10 de octubre pasado, informó la policía de Sussex, al sur de Londres.
Pickard había caído en un profundo coma después de que se aplicara una dosis de heroína en 2001, cuando tenía 17 años y estaba embarazada. Al parecer, la joven había ido al centro de Hastings junto a un amigo para comprar cosas para su bebé, pero la policía encontró a los dos jóvenes inconcientes en el cubículo de un baño público, informó el sitio inglés The Independent.
La chica y su acompañante fueron llevados de inmediato a un hospital local, pero el cerebro de Pickard no recibió oxígeno durante 15 minutos, lo que le dejó secuelas incurables. Su bebé, una niña llamada Summer Louise, nació por cesárea y murió a los cinco días, mientras Pickard siguió luchando por su vida.
En 2007, parecía posible que la joven volviera a una vida normal gracias al Zolpidem, según un documental de la BBC. Pero la mejoría duró poco y murió en la casa de cuidados paliativos Mary House, de Hastings. Su madre, Thelma Pickard, declaró sentirse "en un shock total. Su espíritu era tan fuerte. Voy a usar su fuerza para inspirarme".