Puede ser porque en Europa se estila el look "al natural", o porque su exitosa gira veraniega no le da un minuto de paz para aprolijarse, pero la cantante pop Lilly Allen subió al escenario en Bélgica con una imagen muy llamativa: más flaca y con una mancha oscura debajo del brazo.
Al parecer, la cantante pop británica, que tiene sólo 24 años, está disfrutando de su mejor momento musical, según publicó el sitio británico Daily Mail, que se refleja en una renovada figura: más flaca y más tonificada, Allen se anima ahora a usar vestuario ajustado, menos adolescente y más de mujer fatal.
En el pasado, Allen se decantaba por vestidos de colores chillones y amplios que combinaba con zapatillas y accesorios y maquillaje recargados. Pero ahora, siguiendo en parte la línea marcada por su colega, Katy Perry, Allen prefiere las calzas negras, con detalles en leopardo y nada más que un corpiño de leopardo arriba (como para no renegar de su naturaleza provocativa).
Así se la vio en el festival Werchter Rock Festival, en Bélgica. Además, Allen venía de una serie de conciertos en Australia, Japón y los Estados Unidos. Una gira globalizada para promover su último trabajo, "It's not me, it's you". Durante sus presentaciones, incluso se da el gusto de hacer versiones de Kaiser Chief's o de Britney Spears.
Allen irrumpió en la escena del pop británico hace 4 años con la exitosa -y muy pegadiza- canción "Smile". A partir de entonces, el estilo desenfadado y las letras pícaras fueron la marca distintivas de la cantante, que es hija de un actor cómico inglés.
Pero las chicas crecen y el estilo evoluciona, algo con lo que Allen estaría muy a gusto. Lástima la mancha uscura debajo de su brazo... pero bueno, es que las estrellas exitosas no tienen tiempo para el anti - glamour de la depilación.