Una mujer que trabaja como costurera encontró en la calle un paquete y se lo llevó. Pero al abrirlo descubrió que había unos 100 mil pesos en su interior.
En ese momento, la mujer sanjuanina, identificada como Liliana Romero, decidió volver al lugar en el que había encontrado el paquete.
Allí se encontraba el dueño del dinero, totalmente descompuesto, informa la versión online del Diario de Cuyo.
La costurera, sin dudarlo, le devolvió el dinero al hombre, a pesar de que su marido se encontrara desempleado y de que ella se ganara la vida repartiendo con su moto las prendas que cose en su casa.
El dinero pertenecía a un mendocino que había ido a comprar una finca en San Juan. Este hombre quiso darle una recompensa a Liliana, pero ella no aceptó.
"Aunque vivimos al día, jamás se me ocurrió quedarme con ese dinero. Y muchos me dijeron que por eso era una tonta. Pero yo prefiero trabajar y dormir con la conciencia tranquila", explicó la mujer.