Según la Organización Mundial de la Salud, un 15 por ciento de los partos deberían ser mediante cesáreas.
Sin embargo, el número de nacimientos mediante esta metodología es del doble en los hospitales públicos y en los privados se hacen hasta cuatro veces más de lo indicado, es decir en un 60 por ciento de los casos.
Los motivos por los que ha crecido esta tendencia son: que muchas mujeres, sin indicación médica, piden dar a luz mediante cesárea, otras quieren cuidar su aparato vaginal y evitar las consecuencias de un parto natural y algunas prefieren programar “partos seguros”.
Aunque también, varios afirman que se debe a que los médicos indican cesáreas para cobrar más porque, como reciben dinero por cada nacimiento, al ser la cesárea más rápida, se garantizan una mayor compensación económica.
Según informa el diario Clarín, el médico del Hospital Italiano y miembro de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología, Mario Sebastiani, asegura que la recomendación de la OMS es cosa del pasado.
“Ellas lo hacen por autonomía, por comodidad y por seguridad. Muchas mujeres tienen hijos cuando son más grandes y deben pasar por procedimientos de fertilización que son costosos en lo emocional y en lo económico. Atravesaron tanto que lo que buscan es un parto seguro”, dice Sebastiani.
La polémica está instalada, ¿es mejor la cesárea o el parto natural?