Parece que los días en que la cantante norteamericana Jessica Simpson salía en un video en bikini, mientra enjabonaba el auto de los Duques de Hazzard, quedaron atrás. En su última presentación, Simpson se mostró muy profesional, pero no dejó de llamar la atención el cambio en su figura.
Si bien Simpson volvió a cautivar a su público con su versión del clásico de Nancy Sinatra, These boots are made for walking (Estas botas fueron hechas para caminar), caben las comparaciones entre su aspecto actual y el que exhibía cuando grabó el video para esta canción.
En esa oportunidad, Simpson había bajado un poco de peso y se había puesto en forma para interpretar a Daisy Duke en la nueva versión de la película Los Duques de Hazzard. Hoy, la cantante de 29 años oriunda de Texas se veía diferente en una presentación en el "asado masivo" de una radio en Florida, según detalló el sitio inglés The Sun.
Puede que fuera por su atuendo, que consistía en unos jeans de tiro alto que se ceñían a sus muslos, un cinturón doble de leopardo que mucho no la favorecía y una musculosa negra, pero Simpson no parecía ella misma. De hecho, ni siquiera estaban muy definidas sus curvas de la cintura para abajo, algo antes impensado.
Quizás se parecería a su madre, pero no a ella misma.